Sólo por hoy seré feliz. Expulsaré de mi espíritu todo pensamiento triste. Me sentiré más alegre que nunca. No me arrepentiré de nada.
Hoy agradeceré a Dios la alegría y la felicidad que me regala.
Trataré de ajustarme a la vida. Aceptaré el mundo como es y procuraré encajar en este mundo. Si sucede algo que me desagrade, no me mortificaré. Agradeceré que haya sucedido, porque así se puso a prueba mi voluntad de ser feliz.
Hoy seré dueño de mis nervios, de mis sentim...