La vida está llena de instantes/momentos, instantes de gozo, instantes de stress, instantes de alegría, de tristeza, instantes de felicidad y problemas. Cada uno de estos instantes dejan huella en nuestras vidas, algunos gratos bien cortos otros no tan deseados y parecen eternos. Hoy tú puedes sacar provecho de cada uno de esos instantes. Cada uno de ellos nos hará madurar, más sabios, más fuertes y más dependientes de Dios. Porque al final cada uno de ellos gratos o no gratos son un increíble vehículo de conexión con Dios.
La realidad es que dios ha estado, está y estará presente en tu vida, en cada una de las facetas de la misma, Y al igual que esos instantes que forman parte de nuestro diario vivir, Dios también deja huellas en nuestras vidas. Huellas de esperanza, huellas de consuelo, huellas de amor.