No
renuncies a tu sueño. No abandones tu relación simplemente porque el mar se
ponga difícil. No te des por vencido en
tu propósito de vivir una vida sana porque la enfermedad te ha derribado. Es posible
que haya tiempos difíciles pero recuerda que hay recompensas por mantener la
Fe. Levántate cada día esperando el favor
de Dios, veras que Dios cosas sorprendentes.